lunes, 25 de enero de 2010

DOCUMENTOS DEL BLOG Entrevista en "El Mundo" (14/09/2009)

Pdvsa debe reevaluar venta de Citgo
y salir de sus negocios en Europa

Fuente: El Mundo
Fecha noticia: 2009-09-14
lunes, 14 de septiembre de 2009

Erika Hidalgo López

El experto petrolero Carlos Mendoza Potellá sostiene que Citgo nació quebrada, y que la internacionalización no ha sido rentable para Pdvsa. Asoma que desprenderse de estas unidades sanearía a la empresa estatal

El Gobierno debe "evaluar la venta de Citgo y salir, tan rápido como pueda, de los activos de Pdvsa en Europa, como pasos indispensables para garantizar el equilibrio financiero de la industria petrolera estatal", a juicio del asesor y analista petrolero del Banco Central de Venezuela, Carlos Mendoza Potellá.

Según el experto, es falso que el Gobierno ejerza presión para quebrar a Citgo. Lo que realmente ocurre es que la política de internacionalización de Pdvsa, asumida en la década de los `80, siempre fue inviable desde el punto de vista financiero.

"Citgo nació quebrada y está constante y estructuralmente acosada por la forma en que se adquirió", indica.

Sostiene que la mayoría de las refinerías que Pdvsa adquirió en el exterior, junto con infraestructuras de almacenamiento de combustibles y redes de distribución al detal, a un costo total de 4.380 millones de dólares, desembolsados entre 1983 y 2002, eran activos deteriorados y con graves rezagos tecnológicos.

Según Mendoza, en esas refinerías no se pueden procesar crudos pesados, que constituyen la mayor parte de la oferta local.

A pesar de que no se puede hablar de una debacle de los precios petroleros, sí se ha registrado una caída muy importante, de manera que el ingreso proveniente de las ventas de crudo y derivados se ha visto afectado por la crisis global.

De allí que tomar decisiones sobre la conveniencia de mantener a Citgo o los activos europeos es importante, ahora, para evitar mayores problemas financieros a la industria nacional.

Para Mendoza Potellá, no tiene sentido seguir con negocios que potencialmente significarían obstáculos para el adecuado saneamiento de los números de Petróleos de Venezuela.

-Si estos negocios eran tan malos, ¿por qué se hicieron? La lógica verdadera de la política de internacionalización era provocar una ruptura de Venezuela con la Organización de Países Exportadores de Petróleo, ya que su participación mayoritaria en refinerías en Estados Unidos y Europa obligaba a Pdvsa a incrementar constantemente su producción o a comprar crudo a terceros países para sostener negocios que nunca produjeron dividendos al fisco nacional.

Además, estaba el planteamiento de hombres como Andrés Sosa Pietri, ex presidente de Pdvsa, quien decía que era mejor vender cuatro millones de barriles a dos dólares cada uno, que vender dos millones a 40 dólares. Ellos creían que el verdadero negocio estaba en mayores volúmenes de crudo, no en defender un precio justo.

Para soportar este argumento, Mendoza Potellá cita a Juan Carlos Boué, quien en su libro La Internacionalización de Pdvsa: Una Costosa Ilusión, recuerda que fue Hugo Chávez el primer presidente que ordenó a Citgo reportar dividendos al Estado venezolano.

Por primera vez desde su adquisición, la filial estadounidense reportó una ganancia más o menos sólida, de 483 millones de dólares en 1999, "cifra que excedía en 401 millones los dividendos totales declarados por esta filial durante los ocho años en los que Pdvsa había sido su única accionista", escribió Boué.

-¿Qué impidió la entrega de dividendos? Básicamente, las compras de petróleo que Pdvsa se vio forzada a hacer a otros proveedores, que llegaron a representar nada menos que 50% de los costos totales de la industria, sin que hubiera una contraparte de renta.

Pero eso no es nada, Citgo se nutre con crudos provenientes de México y Canadá, principales competidores del petróleo venezolano en Estados Unidos, al punto que la filial de Pdvsa es el primer cliente de Petróleos Mexicanos (Pemex) en la nación norteamericana.

A descuento Pero el problema no se reducía a la adquisición de petróleo a terceros, sino que el crudo venezolano que se procesaba en el exterior se colocaba a descuento, lo que permitía, según Mendoza Potellá, que, por ejemplo, Citgo declarara ganancias. Esta política se suprimió, definitivamente, en 2006.

En 2001, refiere el experto, Venezuela exportó a sus refinerías foráneas un millón de barriles diarios de sus mejores crudos "para obtener resultados pírricos".

-¿Cuál fue, por ejemplo, en Citgo, el impacto de esta política de descuentos? Estos descuentos fueron los que produjeron las ganancias de Citgo, que ascendieron a 638 millones de dólares en 2001. Estas rebajas fueron equivalentes a 936 millones de dólares, según el informe del comisario de Pdvsa, Rafael Ramírez Coronado. Gracias a estos descuentos se presentaron ganancias ficticias a la Comisión de Valores (SEC, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos. Y, además de ello, ese año se hicieron inversiones nuevas.

Mendoza Potellá sostiene que vender estos activos no representará salir de "excelentes negocios", como afirman los críticos, sino la posibilidad de sanear las finanzas de la industria y tener un perfil de negocios más racional, conforme a las nuevas realidades del mercado petrolero. Sin embargo, advierte que estas posibles ventas deben verse con cuidado, debido a que se ha invertido mucho capital en estas estructuras.

Cero petróleo nacional Más allá de evaluar la venta definitiva de Citgo, por razones que han sido reiteradamente expuestas por Mendoza Potellá y otros analistas, como Francisco Mieres y Gastón Parra Luzardo, ambos lamentablemente desaparecidos, el asesor del BCV pone el acento en los negocios refineros y petroquímicos que Pdvsa mantiene en Europa, ubicados en Alemania, Suecia, Gran Bretaña y Bélgica, a los que define como "pérdidas desastrosas" para Venezuela.

-Siempre se dijo que los negocios de Europa garantizaban mercados para el crudo venezolano. ¿Qué pasó, entonces?

Nuestras refinerías de Alemania dieron tan malos resultados iniciales, que dejamos de enviarles petróleo. La cantidad de dinero que se lograba repatriar era dramáticamentemenoralaquesehabría obtenido por vender ese crudo en el mercado, a cualquier otro país. Y eso fue al principio.

La verdad es que hace más de 15 años en esas refinerías no procesan ni un barril de petróleo venezolano. Desde entonces, se compra el crudo que necesitan a Rusia.

Personalmente, fui testigo de los esfuerzos que hizo el ministro Rafael Ramírez para vender esas refinerías a los rusos, pero no las quisieron. Sacaron sus cuentas y concluyeron que no habría negocio, ya que reportarían una pérdida de no menos de cinco dólares por barril.

En el viejo continente, Venezuela cuenta con cuatro refinerías en Alemania; una en Bélgica; dos en Gran Bretaña; y otras dos en Suecia, cuya capacidad consolidada es de 259.000 barriles diarios, lo que significa apenas 8,5% de la capacidad de refinación total del país que, según el reporte de Pdvsa correspondiente al cierre de 2008, alcanzó 3.035.000 barriles diarios.

En Estados Unidos, Pdvsa mantiene una capacidad de refinación de crudo de 1.089.000 barriles por día, equivalente a 36% de la capacidad total de la industria nacional. Siguiendo la línea argumental de Mendoza Potellá, estos datos revelan que Pdvsa refina 44,5% del crudo que transforma en productos de alto valor añadido, absolutamente a pérdida.

Una paradoja que vale la pena señalar objetivamente es que los detractores de la construcción de las nuevas refinerías de Cabruta y "Batalla de Santa Inés" en Barinas apuntan que una estructura de este tipo que no sea capaz de procesar más de 150.000 barriles diarios esunmalnegocio.Siestoesasí,cómo justificar la participación en nueve refinerías europeas, que individualmente procesan 28.000 barriles diarios en promedio.

-¿Y el impacto en la estructura de ingresos fiscales petroleros?

La internacionalización fue parte de una operación de hundimiento del aporte fiscal petrolero, que se complementó con la eliminación del Valor Fiscal de Exportación y los acuerdos de la Apertura, que llevaron la regalía a 1% por barril extraído y rebajaron la alícuota a 34% del Impuesto Sobre la Renta que pagaban las empresas extranjeras. Desde 1999 se han hecho consistentes esfuerzos por aumentar la participación fiscal, pero esos activos externos siguen generando altos costos por compras de petróleo a terceros e inversiones.

¿Y, entonces, qué hay que hacer con Citgo?

Hay que vender ese negocio, pero haciendo lo necesario para recuperar la mayor parte, al menos, de las inmensas inversiones que hemos hecho en esa empresa.

Modificado el ( lunes, 14 de septiembre de 2009 )
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