lunes, 20 de septiembre de 2010

Jornadas de Economía Política en el BCV

26/02/2010: Reservas de la Faja del Orinoco nos plantean retos políticos y económicos complejos
 

Carlos Mendoza Potellá (Venezuela) en
  Jornadas de Economía Política
Reservas de la Faja del Orinoco nos plantean
retos políticos y económicos complejos
"En un mercado donde la brecha entre la oferta y la demanda se hace cada día más estrecha, en condiciones de agotamiento de las reservas convencionales de crudos livianos y de bajo contenido de azufre, las expectativas de los precios del petróleo prefiguran un panorama de ingresos crecientes para los países bajo cuyo suelo quedan aún reservas remanentes de los hasta ahora considerados crudos ´marginales´, extrapesados, bituminosos, ácidos, de aguas profundas y polares".
Así lo estimó el  economista y analista petrolero Carlos Mendoza Potellá en su ponencia "Situación actual y perspectivas del mercado petrolero mundial. Repercusiones para Venezuela. Coyuntura y Bases Estructurales de las Expectativas", dictada este jueves en las Jornadas Permanentes de Economía Política Latinoamericana, que se celebran hasta mañana viernes en la sede del Banco Central de Venezuela, en Caracas.
Mendoza Potellá explicó a docentes, estudiantes, investigadores e integrantes de consejos comunales y líderes agrarios asistentes al encuentro que nuestro país, con su Faja del Orinoco, es una de esas naciones con inmensas reservas probadas de crudo, lo que nos plantea un conjunto de retos políticos y económicos de gran complejidad. "Se trata de resolver el nudo gordiano del efecto Venezuela y evitar la repetición del lamentable desempeño que durante casi 100 años hemos tenido como país exportador neto y beneficiario de una inmensa renta".
Afirmó que estos retos sólo podrán ser afrontados con un concierto de políticas económicas y sociales que sean aplicadas con severidad, asumiendo la gran complejidad de un problema no resuelto durante tantas décadas. "Todo ello comporta el trazado de líneas estratégicas claras, tanto en lo particular para la industria petrolera en sí misma, en cuanto a metas de inversión y producción ajustadas a los intereses y requerimientos nacionales; como en general, para la dirigencia nacional, en cuanto a la ejecución de una política macroeconómica que garantice la adecuada disposición de los ingresos que se generen, encaminada hacia el hasta ahora inasible logro de sembrar el petróleo".

Entrevista en El Nacional 2002

Carlos Mendoza Potellá asegura que Pdvsa está recargada de personal


"Caímos en la trampa que nos fue montada"

El experto petrolero considera que la oposición a la junta directiva que designó el presidente Chávez la organizó gente que ya está fuera de la corporación, "porque estábamos en vías de poner en evidencia la cantidad de trapacerías que ellos han hecho". Dice que a Guaicaipuro Lameda lo domesticó la estructura de Petróleos de Venezuela. "Entró a la empresa sin saber nada de petróleo y salió sin saber nada de petróleo". Indica que los descuentos a las filiales en Estados Unidos superan los 900 millones de dólares al año.


ALFREDO CARQUEZ SAAVEDRA

"Caímos en la trampa y en las provocaciones que nos fueron montadas", admite Carlos Mendoza Potellá, economista, experto en el tema petrolero, quien suma más de tres décadas de críticas a las políticas aplicadas en el sector y a muchos de los negocios realizados por Petróleos de Venezuela. El ex embajador de Venezuela en Arabia Saudita y hasta hace poco integrante de la junta directiva que trató de llevar las riendas de la corporación, ofrece su punto de vista de lo sucedido durante casi dos meses en los que ejerció el cargo de director externo.


–Usted y sus compañeros de la junta directiva fueron acusados de ser enemigos de Pdvsa.

–Nosotros hemos sido críticos durante 30 años de las políticas que se han aplicado en el sector. Pero no somos enemigos de Pdvsa. Todo lo contrario. Somos enemigos de su privatización.
–Entonces, ¿cómo explica que tuvieran tanta resistencia interna?


–Dentro de la corporación no tuvimos tanta resistencia. Allí la resistencia vino por el problema de la meritocracia. Pero la oposición más importante surgió de afuera: de los Calderón Berti, de los Quirós Corradi, y de los Giusti; en fin, de la gente que sabe que nosotros estábamos en vías de poner en evidencia la cantidad de trapacerías que ellos han hecho.


–¿Usted cree que se perdió la oportunidad de poner en evidencia lo negativo de Pdvsa?

–No se ha perdido. Porque al frente de Pdvsa hay un hombre que tiene una gran experiencia política, que tiene posiciones sólidas en esta materia y que seguramente manejará estos asuntos con mayor diplomacia. Tal vez lo que pasó es que estamos demasiado identificados con un discurso cuestionador y poco flexible. Hasta eso lo puedo reconocer. Y en este caso cuenta mucho la imagen. Alí Rodríguez tiene la imagen de ser un hombre capaz de discutir las cosas. A nosotros nos crearon otra. El propio Teodoro Petkoff, que es mi amigo, llegó a decir que fue una inmensa torpeza la designación de Gastón Parra y la mía. Hasta llegó a afirmar que yo no sabía nada de petróleo. Y yo he sido coordinador de un postgrado en economía petrolera durante 14 años en la Universidad Central de Venezuela. En cambio, Giusti es visto como un buen gerente porque le dieron el premio de ejecutivo del año en 1998. ¿Pero cómo no se lo iban a dar, si ese año la factura petrolera de Estados Unidos disminuyó en 20 millardos de dólares?


–¿Giusti le ahorró dinero a Estados Unidos?


–Claro, pero además, al mismo tiempo, el ingreso petrolero venezolano cayó en 9 millardos de dólares. Y el ingreso petrolero de la Organización de Países Exportadores de Petróleo disminuyó en 100 millardos de dólares. Casualmente, el panel que lo eligió estaba formado, entre otros, por los presidentes de Shell y Exxonmobil. No hay persona que haya sido más favorable y benefactora del interés del capital petrolero estadounidense, entre los años 1997 y 1998, que Giusti. Boicoteó a la OPEP e inició un proceso de privatización de Pdvsa.


¿Objetivos frustrados?


–¿Cuáles eran los objetivos de corto plazo que ustedes se fijaron cuando fueron designados por el Presidente de la República en la junta directiva?


–Eran los de cualquier junta directiva en cualquier empresa: revisar su funcionamiento y operación, aclarar los puntos oscuros, mejorar las cosas que no estaban siendo llevadas de manera adecuada, con eficiencia y productividad. Porque, por ejemplo, en el pasado para obtener información casi tuvimos que hacer espionaje industrial para enterarnos de cosas que legítimamente tenemos derecho a conocer como accionistas de Pdvsa.


–¿Cómo define usted a Pdvsa en estos momentos?


–Es una empresa recargada de personal, que no rinde lo que debería rendir, que tiene costos exagerados y que lleva adelante proyectos inviables como, por ejemplo, la internacionalización, que ha sido un tremendo fiasco antinacional. Esa estrategia se traduce en el envío de la mitad del crudo que producimos a Estados Unidos con un descuento de 2,50 dólares, y por eso es que esas empresas tienen ganancias y pagan impuestos. Y en el caso de las filiales europeas ni siquiera les vendemos nuestro petróleo. Citgo tiene pérdidas que son asumidas por el Estado venezolano.


Todo esto puede resumirse de la siguiente manera: se transfieren recursos al exterior y el país asume los costos. Es decir, gran parte de los gastos de la internacionalización sirven para pagar menos impuestos en Venezuela y, repito, las ganancias se transfieren a Estados Unidos.


–¿Pero hace más o menos un año Citgo reportó ganancias por más o menos 250 millones de dólares?


–Claro. Pero eso no compensa para nada lo que se ha destinado a esa empresa desde 1983. Esa cantidad, que se logró luego de 19 años, viene precisamente de los descuentos. Nosotros le entregamos cerca de 1 millón de barriles diarios y le damos un descuento de 2,50 dólares, según ha dicho el propio Oswaldo Contreras. Y eso representa más de 912 millones de dólares al año. -¿Durante su breve paso por Pdvsa tuvo tiempo para verificar este tipo de situaciones?

–No. De lo poco que me enteré fue de la magnitud de casi 1 millón de barriles diarios que se entregan con descuento al exterior. Pero ojalá el problema fuera solamente la existencia del descuento. El asunto es que son malos negocios porque están inmersos en una dinámica en la que no regresa nada bueno al país. Son empresas que tienen ingresos de 17 millardos de dólares y costos de 17 millardos de dólares. En todo caso, si se va a dar casi 3 dólares de descuento, ¿para qué necesitamos tener refinerías?


Errores y exageraciones


–¿Usted cree que fue una equivocación haber tomado una serie de medidas disciplinarias contra los gerentes de Pdvsa?  
–Creo que el tema de la meritocracia fue manejado de manera perversa, y eso se ha hecho en Pdvsa desde hace muchos años. Porque la junta directiva no tiene nada que ver necesariamente con los escalones meritocráticos de la gerencia. En esa instancia debe estar simplemente la gente de confianza del accionista. Siempre es sensato tener en ella personal gerencial capacitado. Pero también hay que decir que en Pdvsa han sido relegados algunos profesionales, a pesar de ser PhD en Harvard, por tener en su oficina un cuadro de Pancho Villa o del Che Guevara.


Y en ese escenario corporativo fascista es que Pdvsa no cuadra. Yo creo que en esa empresa está naciendo la masa del nuevo partido fascista venezolano. Ahí hay gente de Tradición, Familia y Propiedad. Eso estaba larvado pero ya está tomando actividad pública y política.



Política y petróleo



–¿Con ustedes llegó la polítización a Pdvsa?



–La política la introducen ejecutivos medios muy politizados, los que dirigieron la huelga. Alí Rodríguez asume la empresa con la consigna de cero política en Pdvsa. Pero lo que pasa es que ésta llegó para quedarse.



–¿Y quién es el responsable de esta situación?



–Esto es un problema social. Es el resultado de largos años de fomentar una cultura corporativa que a mí manera pretende hacer de Pdvsa un coto cerrado.



–¿De esta experiencia podrán obtenerse resultados positivos?



–Creo que sí. Primero, porque finalmente Pdvsa quedó más expuesta al escrutinio público, es decir, se cayeron las barreras corporativas. Habrá más posibilidades para hacer una defensa del interés nacional, en lo que respecta a los malos negocios y chanchullos que existen ahí. Lo que está claro es que hay un sector que se ha acostumbrado a medrar privadamente de la estructura y de la forma como se hacen los negocios en Pdvsa. Y ese grupo es tan limitado que excluye a la mayoría de las empresas de la Cámara Petrolera de Venezuela, como consecuencia de la aplicación de normas de licitaciones sesgadas a favor del gran capital transnacional.



–¿Y cuáles cree que fueron los errores que ustedes cometieron durante el conflicto?


–Creo que hubo exageraciones. Creo que caímos en la trampa y en las provocaciones que nos fueron montadas. No solamente pisamos ese peine sino que además fuimos un poco más allá, porque se tocó gente que no debió ser tocada, independientemente de que estuvieran en contra de la junta directiva.



–¿A su juicio el tema de la meritocracia fue solamente una excusa?



–Fue solamente una excusa que se utilizó como parte de un plan conspirativo. Los gerentes fueron utilizados por una sociedad civil a la cual no le interesa la composición de la directiva de Pdvsa. Porque el problema de ellos es Chávez. Ahora Pdvsa es una fuerza social que tendrá líderes y seguramente algunos van a terminar integrando un grupo de opinión que exteriorizará su manera de ver al país.



–¿Volvería a Pdvsa? –Claro que sí, pero no creo que me llamen.



–¿Qué opina de la gestión del general Guaicaipuro Lameda? ¿No cumplió la asignación que le dio el presidente Chávez?



–No la cumplió. A Lameda lo domesticó el aparato de Pdvsa. Entró a la corporación sin saber nada de petróleo y salió sin saber nada de petróleo. Él lo único que sabe es decir que sí. Yo participé en la comisión presidencial que redactó la Ley Orgánica de Hidrocarburos y las intervenciones de Lameda eran bastante limitadas y sin ninguna fundamentación, hasta que un día se llevó al consultor jurídico (Oscar Murillo) para que defendiera la apertura.



–Pero, en una carta, él presentó una serie de observaciones.



–Pero él no las hizo en la comisión, las hizo Murillo.



–¿El Gobierno fue derrotado en Pdvsa?



–Sí. El golpe fue en parte petrolero. Buscaba liquidar la posibilidad de que se produjera una revisión exhaustiva de Pdvsa. Y a pesar de que se mantiene la junta directiva en manos de una persona con una gran capacidad, hubo un retroceso completo en toda la línea cuando se retiró a la junta directiva anterior. Ahí no hubo mediatintas. Si en alguna parte hubo una rectificación total, fue en Pdvsa.


Judo e historia



Carlos Mendoza Potellá recuerda que en 1973 se llevó a cabo el III Congreso Venezolano del Petróleo en las instalaciones del Círculo Militar. Dice que ahí comenzaron las primeras discusiones sobre cómo iba a ser la industria petrolera venezolana estatizada. Señala que esa discusión se dio en términos tales, que los shellman y los exxonman se alborotaron ante las perspectivas de una nacionalización y ocurrieron casos como el siguiente: "En medio de uno de los recesos, cuando estábamos afuera tomando café, escuchamos una conversación que ocurría en el salón porque el micrófono estaba conectado y quienes hablaban no se habían dado cuenta.



Gustavo Coronel le comentaba a otro petrolero que ante la inminencia de la nacionalización había que organizar un golpe de Estado, porque no era posible permitir que eso llegara a suceder". Revela que muy poco tiempo después de eso, directivos de la Shell, la compañía para la cual trabajaba Coronel, y de la Creole Petroleum, comenzaron a proponer la nacionalización petrolera venezolana, cuando se pensaba que eso iba a suceder en 1983, con la reversión. "Desde antes de esa época nosotros hemos sido críticos de la política petrolera venezolana, incluida la nacionalización, que fue una trampajaula en la que nos metieron las transnacionales para barajar el juego y seguir manteniendo su control sobre nuestro petróleo. Por eso tomaron la decisión del judoka: ustedes quieren nacionalización, ahí les va y se las proponemos de una vez", contó.

Entrevista en Tal Cual 2002


 
TAL CUAL LUNES 16 DE DICIEMBRE DE 2002

ECONOMIA

"Quieren acabar con el nacionalismo petrolero"

Para Carlos Mendoza Potellá, el poder petrolero, un concubinato "mal habido" entre el capital petrolero internacional y sectores nacionales, busca poner a Pdvsa a las órdenes de sus propios intereses

Ilich Otero/TalCual
A juicio del experto petrolero, no puede ser que Pdvsa se convierta en un coto cerrado, donde quienes la administran y reciben privilegios exorbitantes, se apropien de la empresa para hacer los negocios que más convienen a sus intereses y a las compañías a los cuales ellos están asociados


Sus ideas sobre el manejo del negocio petrolero venezolano se han mantenido por más de tres décadas y han sido compartidas por Francisco Mieres y Gastón Parra Luzardo. En este sentido, ha acusado la nacionalización, a su juicio "chucuta", la internacionalización, la apertura, entre otros temas, como negocios que poco favorecen al Estado venezolano.

Fue co-fundador del postgrado de Hidrocarburos de la UCV y aprendiz de Juan Pablo Pérez Alfonzo -fundador de la OPEP. Este año, varios han sido los cargos: ex embajador de Venezuela en Arabia Saudita, ex director de la Junta Directiva de Pdvsa, recientemente designado embajador en Rusia, y muy nombrado últimamente a propósito de una supuesta junta paralela en el holding estatal.

Carlos Mendoza Potellá considera que "ese es un mecanismo chantajista, para colocarlo a uno en condiciones de minusvalía, para que no tenga derecho a decir nada, porque uno es un talibán, porque cuando uno habla incendia. Eso es lo que ellos andan buscando, y va más allá del golpe, lo que andan buscando es anular al sector nacionalista de la opinión petrolera".

-Cuándo usted dice "ellos" ¿a quiénes se refiere?

-Al poder petrolero. A Alberto Quirós Corradi, a José Toro Hardy, a Luis Giusti, a (Humberto) Calderón Berti, a (Andrés) Sosa Pietri, al poder petrolero.

-¿Qué es el poder petrolero?

-Un concubinato entre el capital petrolero internacional y sectores nacionales que viven de aprovechar privadamente el negocio petrolero de todos los venezolanos.

-Hubo un conflicto en abril; a finales de noviembre hubo otros intentos. Estamos frente a otro conflicto. ¿Usted cree que todo esto está armado por el poder petrolero?

-El poder petrolero está en la base de todas estas planificaciones. El Departamento de Estado, el embajador, el propio presidente de los Estados Unidos (George W. Bush), están tratando de evitar que el conflicto se extienda; pero ellos, no. Quieren que el conflicto se extienda para terminar de matar por la cabeza la culebra del nacionalismo petrolero.

Nunca se fueron

Mendoza Potellá, libro en mano, prefiere no contar la historia que ya está escrita sobre la industria petrolera venezolana, y trata de darle respuesta a algunas interrogantes. "¿Por qué nos llaman la junta petrolera maldita? ¿Por qué se desata un golpe de Estado para sacarnos de la junta directiva? Por nuestro historial de denuncias, por tratar de decir lo que está oculto en Pdvsa. Yo no soy enemigo de la industria, sino de los negocios antinacionales en el seno de la industria".

-Ciertamente la industria petrolera privada ha entrado en Venezuela...

-No ha entrado, nunca ha salido...

-Pero Pdvsa sigue controlada por el Estado...

-El control del Estado jamás ha estado, antes sí tenía control el Estado... Mira las ganancias de los ingresos por la internacionalización en 2001: 26 mil 927 millones de dólares en ingresos; y mira lo que supuestamente son las ganancias: 638 millones de dólares. Esas ganancias no son ciertas, están financiadas con el descuento que se le da sobre las ventas directas a la internacionalización. Esto es el corazón de lo que yo iba hacer en Pdvsa, ponerle la mano a Citgo, decir: ¡Citgo, señores, qué es esto!

-Eso no tiene que ver con la imposibilidad que tenía la empresa para repatriar dividendos, a falta de un acuerdo para evitar la doble tributación.

-Pero es que no había posibilidad de repatriar dividendos, porque esas refinerías fueron compradas en condiciones de deterioro espantoso. Ahí no hubo beneficios porque había que repotenciar las plantas. Pero resulta que en EEUU hay una Security Exachange Comision (Comisión Nacional de Valores), que vigila que las compañías sean rentables; si no las obligan a declararse en bancarrota. Para que eso no ocurriera con Citgo, se le daban descuentos de 3 y 4 dólares. Yo no tengo problemas de orden político, ni de implantar el comunismo dentro de la industria. Mira lo que ha pasado de 1976 para acá. Esta es la causa del golpe de abril, y es la causa del golpe que están montando ahora. ¿Qué han hecho ellos? Han aumentado la producción petrolera, y más que proporcionalmente los costos, y disminuido la participación fiscal. En 1976, teníamos 76,2% de participación fiscal y 17,5% de costos; y en 1999, tuvimos unos costos que representaron 84,3% del ingreso bruto, y 22,2% la participación fiscal.

Una nómina privilegiada

Para Mendoza Potellá el mérito de la meritocracia es la siembra del petróleo en el petróleo, porque los beneficios que obtuvo la empresa se han ido en costos. "Qué son los costos: pagos de regalías tecnológicas a terceros, pagos de asistencia, pero también son contratos, sueldos y salarios, en una corporación que tiene 40 mil empleados, de los cuales 17 mil son de la nómina mayor, y mil y tantos de la nómina ejecutiva".

-Pero el mayor peso de la nómina de Pdvsa se la lleva la nómina contractual...

-Eso no es cierto. El mayor peso lo tienen la nómina mayor y ejecutiva. Cómo es posible que esa empresa tenga 4 mil gerentes en Caracas. Tu sacas 3 mil gerentes y no pasa nada.

-¿Eso era lo que querían hacer en la junta directiva?

-No es que queríamos organizar una degollina. Pero sí era necesario sincerar la estructura de costos de la empresa.

-¿Se llegó a pedir una auditoría?

-No llegamos a hacer nada. Desde el segundo día, estábamos enfrentados a 37 meritócratas que estaban pidiendo nuestras cabezas.

-¿Usted cree que se creó un golpe de estado para sacarlos a ustedes de la junta directiva de Pdvsa?

-No fue sólo para eso, pero se planificó un golpe de estado con la excusa de sacarnos de la junta directiva.

-¿Cuál cree que pudiera ser la solución, no sólo del conflicto de la industria, sino del país?

-Creo que tenemos que buscar la manera de dialogar. Creo que tenemos que buscar soluciones políticas, a una crisis que es política. Pero eso sí: aquí no se puede anular una opinión.

-¿Después que usted salió de Pdvsa ha tenido contacto con el presidente de la república?

-No. Nunca.

El germen político

-¿Cree que los malos negocios para la nación, son la causa de que los venezolanos no puedan recibir la renta petrolera?

-No. Esa no es toda la causa, es parte de la causa. Hay una élite aprovechadora, y hay una élite corrupta. AD y Copei tienen que ver con eso. Lo peor del caso es que los meritócratas utilizaron la corrupetela de AD y Copei para contrarrestar que el Estado entrara en Pdvsa. Ahora dejaron de ser apolíticos. ¿Cómo es eso de un sindicato de gerentes petroleros? Esos gerentes están ahora en contra de nosotros, y nos llaman la junta directiva maldita, pero eso va a crear el germen de una conciencia política en el seno de Pdvsa.

-¿Usted está de acuerdo con la creación de ese sindicato?

-No estoy de acuerdo, porque se hizo con toda la mala intención. Simplemente, lo que digo es que la consecuencia de eso es que va a meter el germen de la política-política en Pdvsa. Van a tener que discutir por qué se hace una cosa que es negativa para el país.

Si ellos siguen siendo consecuentes con ese discurso de que están defendiendo la Pdvsa que es de todos los venezolanos, van a tener que enfrentarse a los aprovechadores del negocio petrolero.

 
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Carlos Mendoza Pottellá

domingo, 19 de septiembre de 2010

Entrevistas - Ningún gobierno puede aceptar una guardia pretoriana en Pdvsa

Entrevistas - Ningún gobierno puede aceptar una guardia pretoriana en Pdvsa

Declaraciones Noviembre 2002: Antecedentes del paro petrolero

TAL CUAL VIERNES 29 DE NOVIEMBRE DE 2002

POLITICA

Mendoza Pottellá niega que haya junta paralela en Pdvsa

El ex directivo, hablando en su nombre y en el de Gastón Parra, dijo que el documento aparecido hoy en la prensa es una "olla podrida" para estimular el paro

Luis Gil/TalCual
Mendoza Pottellá: "nunca me he reunido con esa gente junta"

Carlos Mendoza Pottellá, una de las personas nombradas en el documento que hoy reseña El Nacional, según el cual existe una junta directiva paralela de Pdvsa, dijo esta mañana a TalCual que todo es una gran mentira. "No soy miembro de una junta paralela, no me reuní el 27 de octubre con esas personas, ni Gastón Parra o mi persona hemos pedido la remoción de Alí Rodríguez", afirmó categórico y sorprendido, al tiempo que leía la reseña periodística.

Mendoza Pottellá, quien fue directivo de Pdvsa, embajador en Arabia Saudita y profesor jubilado de la UCV, afirma que la información es un compendio de medias verdades con mentiras, que tiene por fin dar motivos o argumentos para la participación de los trabajadores petroleros en el paro del lunes.

"Algunos de los argumentos que esgrime el supuesto documento, son críticas que venimos realizado desde hace treinta años" afirmó, tras comentar que temprano en la mañana se comunicó con Gastón Parra, quien lo autorizó a desmentir en su nombre cualquier vinculación con la firma de ese documento.

Mendoza Pottellá calificó a la información de "olla podrida", y aseguró que todo es parte de la campaña que tienen algunos ejecutivos petroleros contra directivos de la empresa. "Jamás me he reunido con toda esta gente junta, aunque lo he hecho por separado", aseguró, tras comentar que la existencia del documento es real, pero que ni él, ni Gastón Parra, tienen nada que ver con el mismo.

 



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Carlos Mendoza Pottellá