martes, 5 de octubre de 2010

ENTREVISTA EN "ÚLTIMAS NOTICIAS", Marzo 2002


EL PAÍS
DEBATIR A PDVSA:
LA INDUSTRIA SE TIENE QUE ADMINISTRAR EN CONSONANCIA CON UNA ESTRATEGIA NACIONAL
NO SÓLO DEBE SER DÓLARES


Se pueden ceder al sector privado áreas reservadas al estado: Mendoza Potellá


César Contreras Altuve


La industria petrolera nacional, o lo que es lo mismo: Petróleos de Venezuela, S.A., Pdvsa, "en tanto que propiedad pública, reservada legal y constitucionalmente al Estado, debe ser dirigida y administrada en consonancia con una estrategia nacional que trascienda los límites de lo meramente empresarial".


La cita corresponde a Carlos Mendoza Potellá, economista, miembro de la nueva junta directiva de Pdvsa. Es parte de su trabajo. "Sí es posible una política petrolera distinta", escrito a principios de mayo de 1997. Se trata de un resumen de las conclusiones de su libro El Poder Petrolero y la Economía Venezolana (UCV, 1995).


Una estrategia nacional no debe entenderse sólo como políticas, programas, proyectos y actividades restringidas a la acción del Estado.


Mendoza precisa que no se limita "al estrecho ámbito de lo estatal". De modo que no es incompatible con que voluntariamente se le cedan al sector privado áreas reservadas al Estado. No obstante, "ello debe ser el resultado de una seria consideración por parte de los poderes públicos y los órganos planificadores competentes, en un ambiente de consenso nacional." En todo caso, no deben ser "transferencias unilaterales, sin la justa contraprestación debida por la liquidación de un activo público".


PODER PETROLERO



La posición descrita se opone a lo que Mendoza denomina el "Poder petrolero".


Cuando escribió el trabajo, ese poder estaba conformado por "un conglomerado de factores económicos y políticos, empresariales y corporativos, nucleado en torno a la cúpula directiva de Pdvsa".

Contando con "la complicidad por acción u omisión de todo el espectro político nacional", ese poder había impuesto "la expansión creciente y sin pausa de la inversión pública en el sector petrolero como garantía de multiplicación de las oportunidades de los negocios privados. De sus negocios".


Concluye que independientemente de las concepciones administrativas, políticas y sociales que garanticen una eficiente gestión de la industria petrolera, resulta "indispensable acabar con el abusivo aprovechamiento privado de ese bien colectivo".


PRINCIPIO RECTOR
 Su crítica de la política petrolera venezolana parte “de una visión positivamente distinta de la realidad de nuestra industria petrolera y de los principios que deben orientar su funcionamiento, la magnitud y sentido de sus proyectos, su integración dinámica a la economía nacional y, de manera particular, el manejo y disposición de sus ingresos”.


Así, “el principio rector de esas posiciones es aquel que considera el petróleo como patrimonio colectivo de los venezolanos y, en tanto que tal, que esa riqueza debe ser administrada según convenga al legítimo interés de las mayorías nacionales”.


Sostiene que el petróleo aún posee posibilidades que “pueden ser utilizadas para la reconstrucción de la sociedad venezolana sobre nuevas bases: de autosuficiencia, autonomía y diversificación de nuestras relaciones económicas internacionales, mediante un proceso integrador e internalizador de esos rendimientos”.


Tal proceso debe modificar la situación de una industria volcada hacia el exterior, que depende de los requerimientos de los mercados internacionales.


Una industria petrolera que posee “escasos encadenamientos” dentro del país, particularmente con el resto del sector industrial y otros sectores económicos.


La industria petrolera no debe ser sólo proveedora de dólares. Debe avanzar “hacia su fusión con los recursos humanos y materiales disponibles en el país”.


Tareas a desarrollar

• Decisiones. Mendoza dice que en el marco “de un proceso de verdadera profundización de la nacionalización petrolera, de auténtica apropiación por los venezolanos de su patrimonio colectivo”, se imponen decisiones o tareas que requieren definida voluntad política. Presentamos las principales.


Inversiones. Investigar los principales contratos y las inversiones de Pdvsa, tanto en el país como en el exterior; analizar el rendimiento de cada una de esas inversiones y sus perspectivas; determinar la conveniencia o no de mantener la propiedad de tales activos.


Equipo Todas las transacciones de la industria petrolera deben someterse efectivamente a la supervisión de la Contraloría General de la República. Además, se debe crear un equipo multidisciplinario y operativo (con representación legislativa, laboral y empresarial) controlado por el Consejo de Ministros; su objeto es la planificación en materia de economía petrolera y energética.


Otros usos. Se debe iniciar un proceso de investigación científica sobre los posibles usos no energéticos del petróleo de la Faja del Orinoco.


Cuota. Mantener la política, en el seno de la OPEP, de defensa de los precios. Garantizar una cuota de producción acorde con el nivel óptimo de producción de las reservas petroleras venezolanas.


Eficiencia. Se deben procurar los fondos necesarios para garantizar el eficiente funcionamiento de la industria en todos sus niveles; cada año se deben presupuestar los proyectos recurrentes y los nuevos programas que se consideren viables, prioritarios y acordes con la política económica. Además, deben estar de acuerdo con la necesidad de integrar la industria petrolera a la reconstrucción de la economía nacional.


Producción. Los niveles de producción se deben estabilizar dentro de márgenes técnicos aconsejables.
 



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